A través de una gestión formal de la comunicación interna, las empresas comparten sus valores, visión y ob-jetivos entre sus colaboradores. La comunicación interna contribuye, en buena parte, a que el personal esté alinea-do con la estrategia corporativa y que los equipos sean lo suficientemente efectivos y productivos para alcanzar con éxito los objetivos estratégicos. Por tanto, cuidar y gestionar formalmente la comunicación es esencial para la vida sana de las organizaciones. LA COMUNICACIÓN INTERNA COMO VALOR ESTRATÉGICO Comunicar significa compartir, poner en común ideas, sensaciones, opiniones y pensamientos. En la empresa, la comunicación ha adquirido un rol fundamental como elemento constructor y difusor de la cultura corporativa. La comunicación ayuda a las organizaciones a transmitir los valores intangibles sobre los que se asienta su iden-tidad y su negocio, que son sus activos más preciados. Así entendida, la comunicación formal en función de apoyar el proyecto empresarial, proporciona coherencia e integración entre objetivos, planes y acciones. Las orga-nizaciones que le otorgan esa importancia estratégica se comunican internamente para motivar a sus colaborado-res y mantenerlos al tanto de sus éxitos y fracasos, ase-gurar que las metas y objetivos son bien comprendidos por todos y recoger aportes para enriquecer los procesos y resultados corporativos. Sin embargo, a pesar de todos los beneficios, aún nos encontramos con organizaciones que descuidan su comunicación y se niegan a invertir en algo que todavía interpretan como un gasto. ¿Qué problemas aparecen como consecuencia de una mala comunicación interna? CONFLICTOS DERIVADOS DE UNA POBRE GESTIÓN FORMAL DE LA COMUNICACIÓN INTERNA Detallamos un listado de algunas dificultades generadas por la falta de comunicación organizacional (que puede ser completado en función de la realidad de cada organi-zación). Las consideramos oportunidades de mejora cuyo abordaje nos acercará a un nuevo modelo de empresa que ponga a las personas en el centro de la gestión y que entienda los beneficios de pasar de estructuras organizacionales cerradas a estructuras más horizonta-les, donde la colaboración, el diálogo y el conocimiento compartido son fundamentales para la gestión. 1. Desorientación y dificultades de alineamiento del personal con la estrategia corporativa. Cuando tu empresa no comunica bien, el discurso se pierde y las líneas estratégicas dejan de estar claras. Si no hay una buena comunicación entre los colaboradores, cada cual entenderá las cosas de forma diferente y la inexistencia de un discurso común los desorientará. Es preciso ganar efectividad en la comunicación, formalizar los diálogos que se dan entre los colaboradores, estimular conversa-ciones saludables, compartir información y conocimiento con mayor velocidad, aumentar la consideración positiva LA MAYORÍA DE LOS PROBLEMAS EN LAS ORGANIZACIONES ESTÁN RELACIONADOS CON UNA MALA GESTIÓN FORMAL DE LA COMUNICACIÓN; SE GENERAN CONFLICTOS Y SITUACIONES QUE DAÑAN LA EFICIENCIA, LA PRODUCTIVIDAD, ETC. del personal respecto de la empresa y responder a las necesidades de las nuevas generaciones. Mientras tanto, la realidad en varias organizaciones da cuenta de problemas en la gestión que la alejan de los resultados deseados. 2. Falta de colaboración y compromiso. Si tu per-sonal no se siente parte de la organización, su grado de compromiso será muy pobre. Muchas veces la dirección invierte mucho tiempo en definir los objetivos estratégi-cos, la misión y la visión pero luego, al no comunicarlos o no hacerlo de la manera adecuada, no logra el alinea-miento del personal con la estrategia corporativa tan necesario para el buen clima laboral y los resultados. 3. Dificultades en la circulación de la informa-ción. La información operativa carece de circuitos para rondar en tiempo y forma, generando dificultades en las operaciones y pérdida de productividad. 4. Profusión del rumor y de una cultura basada en la “confidencialidad” y la desconfianza. Si los flujos de comunicación (sean ascendentes, descendentes, hori-zontales o transversales) no corren por canales formales con la transparencia y velocidad adecuadas, se producen vacíos de información que son llenados por el rumor, prejuicios positivos o negativos, verosímiles pero falsos, y que desvían la atención de la gestión profesional. 5. Desprotección del talento. Para poder desarrollar el talento y retener a las personas claves de la organi-zación es fundamental el conocimiento del desempeño de las mismas; y sin profundas bases de información dinámicas resulta muy difícil la gestión de esta importan-te variable para el crecimiento organizacional. 6. Desmotivación y pérdida de productividad. Si tus trabajadores sienten que no están informados de lo que pasa y que sus opiniones o ideas no importan, deja-rán de poner interés y pasión en lo que hacen; y eso los convertirá en colaboradores pocos productivos. 7. Deterioro del clima laboral. Si no dejas hablar y escuchas a tu personal, cualquier acción puede acabar en negatividad, secretismos y rumores. La desidia ante ciertos mensajes dados por la organización (recibidos con expresiones como ‘¿para qué me dicen esto?’ o frases del tipo ‘otra vez lo mismo’) demuestra la apatía de los receptores del mensaje de la comunicación interna, con lo que la atención al mensaje es nula y de ahí se derivarían muchos otros problemas en la coordinación de acciones. 8. Escasez de oportunidades de desarrollo de ha-bilidades colaborativas. Existen pocas oportunidades 11
focus15
To see the actual publication please follow the link above