Page 97

sindromes ejemplares jcantera-BLC

SÍNDROMES EJEMPLARES 97 Uno de los principales problemas actuales de la empresa es la alta insatisfacción laboral agravada por la flexibi-lidad salarial, por el sentimiento de privilegio por tener trabajo y por la escasez de ofertas en el mercado laboral. Estas “cárceles doradas” que son los puestos de trabajo actuales conllevan unas características de mayor desaso-siego ya que encima no se puede protestar. Como decía un amigo director de Recursos Humanos, nunca hemos obtenido mejores datos en las encues-tas de clima laboral que ahora, pero a la vez tenemos realmente más insatisfacción laboral, es decir, menos no lo creemos. Estamos insatisfechos pero no podemos protestar porque hay una serie de frases asesinas que emergen en el momento de hablar: “Con el frío que hace fuera”, “Quien cae en el desempleo no encuentra trabajo”, etc. Con este panorama de callejón sin salida, en el que los sindicatos han pasado de ser un contrapoder a ser un gestor de penurias, en el que la formación y el desarro-llo SÍNDROME HOMER SIMPSON INSATISFACCIÓN, ESCAQUEO Y SOBREPESO se consideran un lujo extempóreo y en el que para estar motivado hay que venir con la sonrisa puesta de casa. ¿Qué podemos hacer? Parafraseando a Platón, la obra maestra de la insatisfacción es parecer que estás motivado sin estarlo, y para saber qué podemos hacer posibilistamente debemos analizar sus efectos psicoso-máticos como son los niveles de estrés, sobrepesos y otros efectos físicos y mentales. En un primer lugar, hablamos del escaqueo, que a todos los que tenemos una determinada edad nos recuerda a la “mili”, donde lo ideal era parecer laborioso externamen-te cuando en el fondo lo que se hacía era pasar de lo que había que hacer. El escaqueo es un arte en las grandes corporaciones y/o administraciones públicas pero su principal peligro no está en la intensidad del trabajo sino en la poca calidad que supone un entorno de insatisfacción laboral. La actitud del escaqueo encierra una sutil venganza, expresada por aquel sindicalista que me decía en una mesa de negociación: “Me engañaréis en el salario pero no en el trabajo”. Pero, además, esta venganza por la insatisfacción no debe notarse porque el miedo a la pérdida del trabajo es helador. En esta encrucijada vital se encuentran muchos trabajadores que canalizan su desazón con la astucia del pícaro español de la Edad Media. La picaresca laboral no se centra en escalar a roles de dirección, porque poco puede aportar tener un mando en un entorno de continua insatisfacción sino, más bien, en que no se note la propia insatisfacción y en tener una alta reputación la-boral. El concepto de reputación laboral preocupa tanto LAS PERSONAS QUE SE ESCAQUEAN NO SON CONSCIENTES DE QUE ES LA INSATISFACCIÓN LA QUE GENERA PRECISAMENTE SU ASTUCIA VITAL PARA HACER PENSAR QUE TIENEN MUCHO TRABAJO. que implica no arriesgarse con innovaciones o proyectos de riesgo para el prestigio personal. Como decía Tolstoi: “Las familias felices (los trabajadores satisfechos) se parecen, y las infelices (los trabajadores insatisfechos) tienen su propia manera de serlo”. Quien no adopta una actitud de escaqueo presenta ciertas conductas de evitación, y ahora encontramos conductas como la exal-tación del ocio (hay que destacar el auge de la práctica de los ocios más diversos) o como la entronización de la familia. Hay una investigación de la Universidad de Chi-cago en relación al incremento de fotos familiares en las oficinas en épocas de crisis que es sintomático del nivel de insatisfacción laboral. Pero, sin duda, las conductas más preocupantes son las relacionadas con el cuerpo, desde la vigorexia con la que algunos intentan compen-sar su vacío laboral hasta las respuestas psicosomáticas, como nuestro Homer Simpson, de trastornos alimenti-cios, relaciones de pareja, de conflictos generacionales, etc. Estos efectos deben conocerse pero ante todo deben servir para generar respuestas a la pregunta: ¿Qué hacemos? En un entorno de austeridad sobrevenida como es el ac-tual no podemos plantear planes de enorme inversión, no sólo por su inviabilidad económica sino fundamentalmen-te por su validez ecológica: “Con la que está cayendo y nosotros…”. Para evitar estas frases dolientes debemos pensar en lo que decía Ortega y Gasset con esta inme-jorable frase para épocas como la actual: “No sabemos lo que nos pasa y eso es precisamente lo que nos pasa, no saber lo que nos pasa”, es decir, lo primero es asumir la insatisfacción. Las personas que se escaquean no son conscientes de que es la insatisfacción la que genera precisamente su astucia vital para hacer pensar que tienen mucho trabajo. El escaqueo actual no es tan vistoso como el de Homer Simpson en la planta nuclear sino más enmascarado. Utilizar las copias de mail para divulgar tu actividad (la dictadura de la copia “infoxicadora” a los jefes) o utilizar las conference call como disculpa para tomar decisiones con el mantra de la visión compartida demuestran que el escaqueo se ha digitalizado. Este escaqueo 2.0 hay que describirlo para hacer consciente al trabajador de su nivel de insatisfacción.


sindromes ejemplares jcantera-BLC
To see the actual publication please follow the link above